Harry Styles acaba de anunciar nuevo álbum y, una vez más, la conversación arranca antes de que suene la primera canción. En la portada de Kiss All the Time. Disco, Occasionally aparece bajo una bola de discoteca con una fórmula mínima: vaqueros vintage y una camiseta azul de punto con el título del disco en rojo. No hay una propuesta de estilismo pretenciosa ni estridencias. Hay una elección muy concreta. La camiseta no es merch ni una pieza al azar: está hecha por Patrick Carroll, artista afincado en Los Ángeles, y ha sido suficiente para que su nombre y su trabajo salten del circuito creativo más nicho y entren de lleno en el radar global.


Quién es Patrick Carroll (y qué hay detrás de esa camiseta)
Carroll no viene del circuito clásico de la moda. Tiene formación en narrativa y empezó a trabajar con el tejido e intervenirlo durante la pandemia, usando una máquina doméstica de los años 70. Sus primeras piezas ya dejaban claro el camino: prendas ajustadas, muy físicas, atravesadas por una sola palabra bordada, siempre cargada de significado. Con el tiempo, ese mismo gesto se trasladó a formatos más cercanos al arte: paneles tejidos tensados como lienzos, donde texto, material y estructura importan tanto como el resultado final. Trabaja con hilos reciclados de cashmere, lino o seda, y con una lógica lenta, casi obsesiva con el proceso. Por eso su universo ha conectado de forma natural con Jonathan Anderson y con espacios más próximos al arte contemporáneo que a la moda entendida como algo tendencioso.


Que Harry Styles lleve una camiseta de Patrick Carroll no es, por tanto, casual ni un simple golpe de efecto. Hay una sintonía clara entre el imaginario del artista, la sensibilidad de Styles y la mirada de su estilista, Harry Lambert. La camiseta que lleva Harry Styles funciona precisamente porque no intenta llamar la atención. Es un básico llevado al extremo de precisión: proporción justa, punto visible, tipografía directa. Una pieza que funciona porque parece cotidiana, pero no lo es.
Por qué esto apunta a tendencia
Lo interesante de Patrick Carroll no es lo que se destila de este momento concreto, sino lo que anticipa. Más allá del hype puntual, lo de Carroll apunta a algo que llevamos tiempo detectando: el regreso de lo básico con intención (cuántas veces habrás escuchado o leído “armario cápsula”…). Esas prendas aparentemente simples pero que cargan intencionalidad y significado, que desprenden criterio, diseño y calidad. Lo de “básicos elevados” que seguro que ya te sabes. Pero esta vez mediado por la esencia del universo creativo y estético del diseñador. Si esta nueva era de Harry Styles arranca con una prenda así, no es solo una elección estética: es una pista.


Bordados, esa tipografía, ese tipo de mensaje, las transparencias, la estructura… Es un lenguaje que se puede traducir fácilmente a otros niveles del mercado, y no sería raro empezar a verlo reinterpretado por marcas más grandes o incluso fast fashion. Carroll no propone algo estridente, propone algo sólido. Y cuando un imaginario así conecta con una figura como la del cantante británico, suele ser señal de que ese código va a empezar a aparecer mucho más de lo que creemos. Así que sí, creemos poder pronosticar que Patrick Carroll es uno de esos nombres que conviene seguir de cerca antes de que deje de ser un secreto compartido entre quienes miran la moda con un poco más de atención y sus referencias se dispersen en nuestro día a día.