Si hay algo que nos obsesiona son las tazas. Pocas cosas amamos (y necesitamos) tanto en el team como un buen café, así que no es raro que pasemos gran parte del día con una taza entre manos. Elevar ese gesto cotidiano que es casi un ritual importa, y mucho. Y aquí no hay misterio: una taza bonita lo cambia todo. En casa, en la ofi o en cualquier coffee corner que se precie, una buena colección de tazas es tan funcional como decorativa. Si estás deseando jubilar las típicas tazas de promo, dejar de servirte el café en el primer vaso que pillas o simplemente ampliar tu colección porque es tu guilty pleasure (te entendemos perfectamente), Mërm Studio será todo un descubrimiento.


Block Mugs: un flechazo en toda regla
Desde que vimos las Block Mugs de Mërm Studio, fue amor a primera vista. Son tazas grandes, con asa ancha, que forman casi un bloque: una silueta poco habitual, con carácter y presencia. Esa forma más rotunda no les resta ni elegancia ni calidez; al contrario, las hace destacar sin estridencias. Varias juntas funcionan increíblemente bien y convierten cualquier balda o estantería en un rincón con personalidad y diseño. Elegir solo una es misión imposible, porque la paleta de colores es finísima: desde un rojo vibrante hasta un amarillo mantequilla suave o un marrón chocolate que invita a repetir café sin culpa.


El valor de lo artesanal
Detrás de Mërm Studio está Alba, que descubrió la cerámica en 2020 y decidió volcar toda su energía en crear piezas artesanales, respetando los tiempos del proceso y alejándose de la producción masiva. Aquí no hay dos tazas iguales, y esa es precisamente parte de la gracia. Cada pieza tiene esa pátina especial de lo hecho a mano, con intención y sin atajos. Mërm crece desde la dedicación, el ensayo y el cuidado por el detalle, defendiendo una forma de hacer que pone en valor la artesanía y lo imperfecto bien entendido.


Mucho más que tazas
El proyecto no se queda solo en el objeto. Desde su espacio en Sant Cugat del Vallès, Mërm Studio también organiza talleres y clases donde aprender el proceso cerámico desde dentro: desde sesiones más técnicas hasta experiencias guiadas para crear tus propias piezas paso a paso. Según a cual te inscribas puedes salir con un pequeño tesoro hecho por ti en forma de jarrón y sí, también taza, entre otros. No hace falta experiencia previa, solo ganas de probar algo manual y salir de lo de siempre. Apunta este dato: en febrero habrá restock de sus tazas, así que fichar la marca ahora es casi una pequeña ventaja. Ojo, porque vuelan seguro.