Este fin de semana la ciudad va a tener otra luz. Y no, no es una forma poética de hablar. Es literal. Mirar al cielo será lo más parecido a adentrarse en una peli de ciencia ficción ambientada en Barcelona. Con motivo de Llum BCN, el Mirador Torre Glòries se transforma en un faro urbano con Laser Faces, la instalación de Antoni Arola que convierte la torre en un emisor de luz visible desde media ciudad.
Muchas veces ni siquiera pensamos en visitar los spots más icónicos de Barcelona. Los damos por sentados, los asociamos al turismo y seguimos de largo. Hasta que aparece una excusa que lo cambia todo. Y hacerlo con otra óptica es probablemente la mejor. Laser Faces dibuja una línea de láser que redefine la volumetría de la Torre Glòries, se proyecta hacia el cielo y establece un diálogo directo entre la ciudad y quienes la habitan. A ratos, la fachada se llena de rostros anónimos que aparecen y desaparecen en un guiño claro a Blade Runner. Pero hay un pequeño giro; si en la película eran símbolos de poder, aquí son memoria colectiva y presencia humana devolviéndote la mirada.

Durante los días del festival (6, 7 y 8 de febrero), el Mirador amplía horarios y ofrece un 50% de descuento en las entradas, así que no hay excusas. Una ocasión perfecta para subir, redescubrir Barcelona desde nada más y nada menos que 125 metros de altura y vivir la ciudad como pocas veces la miramos. Sin duda, un planazo que va de disfrutar la ciudad por todo lo alto, poner la mirada hacia arriba y de dejar que Barcelona, por una noche, juegue a ser futuro.
