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  • By Claudia González

Good2b Elevator Pitch: Garlic Yaya Club

Good2b Elevator Pitch: Garlic Yaya Club

Hoy íbamos a subir al ascensor y, justo antes de que se cerraran las puertas, nos hemos topado con Laura, la mente que hay detrás de Garlic Yaya Club. No podíamos dejar escapar la oportunidad de indagar un poco sobre quién es la persona detrás de un proyecto que nos gusta tanto y descubrir los entresijos de una iniciativa que mezcla recetas, ilustración, memoria y correspondencia.

No teníamos demasiado tiempo, ya sabes cómo funcionan los ascensores, pero entre una planta y otra nos dio margen para hacerle unas cuantas preguntas rápidas. Algunas más serias, otras algo más triviales. Lo justo para entender de dónde sale todo esto y qué hay detrás de un proyecto que propone algo tan sencillo (y tan poco habitual hoy) como seguir recetas y recibir algo especial en el buzón

El caso es que Garlic Yaya Club encaja perfectamente con el tipo de iniciativas que nos gusta descubrir. El proyecto nace del amor de Laura por la papelería, los objetos impresos y el mundo editorial independiente, pero también de su relación personal con la cocina casera y con todos los recuerdos que se construyen alrededor de ella. Inspirada por el formato de los mail clubs (proyectos en los que artistas envían obras periódicamente por correo) decidió trasladar esa idea al terreno gastronómico y emocional que mejor conoce.

El resultado es un club postal en el que cada envío funciona como un pequeño artefacto creativo: recetas, cartas, prints y objetos pensados para ser tocados, guardados y revisitados con el tiempo. En un momento en el que casi todo vive en la pantalla, Garlic Yaya Club propone algo distinto: recuperar el placer de abrir el buzón, cocinar algo en casa y conservar pequeños tesoros que tienen historia y alma detrás. Un proyecto que combina cocina, ilustración y cultura impresa desde una mirada muy personal y que, como su propio nombre sugiere, reivindica la sencillez, el cuidado y los pequeños rituales cotidianos. Puedes echarle un ojo aquí.

Entre una planta y otra, esto fue lo que nos contó.

Q&A: lo que dio tiempo a preguntar

¿Cómo surge la idea de crear Garlic Yaya Club? ¿Cuál es la chispa que empieza todo?

Siempre me ha encantado el mundo de la papelería y las manualidades, de pequeña me gastaba la propina en bolis, y ahora, me sigo ilusionando cada vez que estreno un cuaderno.

En 2024, emprendí junto a mi pareja, mi propio negocio, Antisouvenir® (@antisouvenir). Entre otras cosas, estamos especializados en material impreso alternativo, y esto ha sido clave para motivarme a crear Garlic Yaya Club™, ya que me permite estar en contacto directo con libros artísicos, fanzines, prints y los creadores que hay detrás, lo que me mantiene en una constante de influencias en formato físico.

La chispa nace a raíz de descubrir la idea de mail club, conecté mucho con ella y decidí que quería hacer algo así. Me pareció brutal ver a diferentes artistas utilizar el correo postal para enviar sus obras de forma periodica mediante suscripciones. Estuve meses dándole vueltas a la temática, hasta que me di cuenta de que mi propuesta giraria entorno a la cocina. Por la relación tan especial que tengo con la comida casera y todos los recuerdos que me unen a ella.

¿En qué momento Garlic Yaya Club pasa de ser una idea a materializarse en proyecto, en qué momento pensaste «vale, esto es algo»?

Creo que hay dos momentos en los que siento que GYC™ empieza realmente a cobrar vida.

El primero es cuando por fin doy con el nombre del proyecto. Eso hace que ya pueda referirme a él y que lo sienta como algo más real. Todo el mundo conoce los términos “sugar daddy”, “sugar baby” o “sugar mama”. Yo me lo llevé a mi terreno y de ahí salió Garlic Yaya™, que define el rol de una persona mayor que no da dinero ni lujos, sino consejos y comida casera. Alguien con poco “sugar” (glamour) y con mucho “garlic” (sencillez).

El segundo momento en el que soy consciente es cuando anuncio el proyecto y veo que personas que no conozco empiezan a suscribirse y a escribirme diciéndome las ganas que tienen de recibirlo en sus buzones. Ahí deja de ser una idea en mi cabeza y se materializa en la primera decena de sobres que preparo en mi estudio. De repente, ya no es solo algo mío, sino algo que está a punto de llegar a otras casas.

Creas en papel para un mundo que vive online ¿cómo convive esa dualidad en tu proyecto?

Creo que es una dualidad que convive conmigo a diario, y también una dualidad propia de mi generación. Nací a finales de los 90 y crecí entre dos mundos, el de las revistas en papel y los VHS y el del inicio de internet y las redes sociales.

Por eso, para mí es natural que ambos universos convivan. No me interesa quedarme solo en uno de los extremos, ni todo analógico ni todo online. Uso lo digital como una herramienta de comunicación, difusión e inspiración, pero mi forma de crear siempre necesita terminar materializándose en un objeto tangible.

¿Qué parte de ti está más presente en Garlic Yaya Club?

Creo que es una mezcla. Por un lado, está mi niña interior, que se divierte y experimenta, busca materiales nuevos y me pone ojitos para que le compre plastilina o rotuladores nuevos y al mismo tiempo, está todo lo que he aprendido de las mujeres que me han acompañado y cuidado toda la vida, como mi madre y mis abuelas.

¿Qué te gustaría que alguien sintiera al recibir, ver y probar Garlic Yaya Club por primera vez?

No creo que se trate de provocar una sensación concreta, o al menos no sabría ponerle un nombre. Más bien me gustaría despertar un conjunto de emociones que te transporten a cuando todo iba un poco más despacio.

Quiero cultivar la paciencia, el cuidado y el valor por las cosas pequeñas. Recuperar esa ilusión de abrir el buzón y sentir que hay alguien al otro lado que lo ha hecho con intención y cariño. Crear algo que se pueda guardar y a lo que puedas volver cuando te apetezca.

En el fondo, algo coleccionable, heredable, transferible y práctico.

Para buscar inspiración, ¿es lo que ves o lo que saboreas?

Me inspiro tanto en lo que como, como en las imágenes a las que me recuerdan esos sabores, del mismo modo que tambien me inspiro en cosas que veo que me evocan a un sabor concreto. También encuentro inspiración en el contenido audiovisual gastronómico que consumo, en mi colección de libros de cocina y en los libros y fanzines que vendo en Antisouvenir® y que son una fuente diaria de inspiración.

Me interesa especialmente la gastronomía que tiene un vínculo emocional con la vida cotidiana, más que la cocina puramente técnica o experimental. Quiero inspirar a mis suscriptores a cocinar en casa, a usar la verdura de temporada, y a sacar el máximo partido a los ingredientes que tienen a su alcance.

Para una situación límite, una cita inesperada o una cena de amigos en casa de última hora, ¿cuál es el plato que nunca falla?

Sin duda, una pasta sencilla y resultona. Dependiendo de mis comensales, creo que mi top 3 sería: la pasta carbonara tradicional, la pasta con tartar de gambón o la pasta aglio e olio.

Acierto asegurado. Además, las he cocinado tantas veces que puedo prepararlas de charleta en la cocina mientras tomamos algo, sin que la receta sufra las consecuencias.

Es un domingo muy domingo, y buscas una actividad terapéutica, imaginamos que en tu caso sería cocinar. ¿Qué plato cocinarías para sentirte mejor? Sea por el ritual de cocinarlo, porque es tu favorito, porque es un reto, etc.

Cuando busco cocinar de manera terapéutica, siempre me gusta probar recetas nuevas. De esa manera, mi atención está totalmente presente en la preparación y conecto con el momento. Además, probar nuevas combinaciones de sabores siempre me sienta bien y me inspira.

¿Cuál es el plato que mejor representa a Garlic Yaya Club?

La sopa de ajo. Es una receta que me ha acompañado toda mi vida y que me transporta directamente a la cocina con mis abuelos en el pueblo, a una sensación de paz y felicidad.

Recuerdo estar allí con ellos, sin nada más que el momento presente, sin internet, sin móvil, sin redes, solo yo, mis abuelos y el olor a sopa de ajo que inundaba la casa.

Puedes elegir crear una receta con alguien para Garlic Yaya Club, ¿con quién sería y porqué?

Me es difícil elegir solo a una persona. Me haría mucha ilusión poder crear algo con alguno de los creadores de contenido culinario que sigo y que me inspiran día a día a cocinar y probar recetas nuevas, como Doobydobap (@doobydobap), Diego Doal (@diegodoal) o Vero Gómez (@veronicamchef10), entre muchos otros.

El cielo es el límite: ¿nos compartes algún sueño loco de futuro con Garlic Yaya Club?

La verdad es que mi mayor sueño es poder vivir tranquila, y para los tiempos que corren, es duro, pero parece que eso se ha convertido en algo loco. Me gustaría dedicarme a lo que más me gusta, que es crear, cocinar y poder seguir transmitiendo mis recetas y mi arte durante mucho tiempo.

No tengo mentalidad de tiburona. Mi filosofía no es escalarlo todo constantemente ni crecer por crecer. Más bien al contrario: quiero vivir en paz y apostar por proyectos sostenibles y a mi medida, sin esa necesidad permanente de ir a más. Para mí es más importante aprender a priorizar la vida por encima del trabajo.

Entiendo por dónde va la pregunta y, si tuviera que “pensar a lo grande”, me encantaría algún día publicar mi propio libro de recetas o colaborar con restaurantes y marcas que compartan mis valores.

Última planta; hemos llegado. Quién sabe cuándo volveremos a tener otro encuentro de estos entre piso y piso… Pero si volvemos a toparnos con alguien detrás de un proyecto que merezca la pena conocer, prometemos no dejar pasar la ocasión de lanzar unas cuantas preguntas rápidas y contaros todo lo que pasa antes de que se abran las puertas. Stay tuned.

Así funciona Elevator Pitch: preguntas rápidas, entre piso y piso, justo antes de que se abran las puertas, a personas con proyectos interesantes que se cruzan por nuestro camino. A veces caen preguntas inesperadas, quizá alguna absurda, puede que incluso algo incómoda. No lo confirmamos ni lo desmentimos.