Acaba de empezar el año y nos encontramos en este momento que desprende inspiración y nos invita a hacer un reset para repensar cuáles son nuestros nuevos propósitos. Hay ganas de probar algo nuevo, de introducir pequeños rituales y definir cuáles van a ser esas cosas con las que llenar el año. Si este 2026 te apetece bajar revoluciones, alejarte un rato de pantallas y reconectar con lo manual, Taller de Sastre es uno de esos descubrimientos que encajan a la perfección en este mood de principios de año. Un proyecto artesanal que entiende el bordado no solo como técnica, sino como experiencia: lenta, consciente y profundamente personal.
Bordar también es contar historias
Detrás del proyecto está Inés de Sastre, que trabaja exclusivamente con telas de algodón y lino reutilizadas, rescatadas de antiguos hogares del Alt Empordà y Francia. Cada mantel, cada servilleta y cada pieza nace con una historia previa y encuentra otra nueva al pasar por sus manos. Todo se borda de forma artesanal, sin intermediarios y con una filosofía muy clara: no producir más, sino dar una segunda vida a lo que ya existe. El resultado son piezas únicas, pensadas para llenar de alma un hogar o incluso aportar un toque especial a una boda.


Talleres para empezar desde cero
Además de encargos personalizados, Taller de Sastre organiza talleres de bordado en distintas ciudades. Los próximos para empezar 2026 tendrán lugar en Barcelona (15 y 17/01) y Madrid (a partir del 22/01) donde se encuentran sus talleres, y están pensados específicamente para principiantes. En ellos aprenderás las puntadas básicas mientras bordas tus propias servilletas y sin necesidad de experiencia previa, así que el miedo a lanzarse no es una opción. Un formato fácil, bien acompañado y muy agradecido, ideal para indagar en la curiosidad sin complicaciones de la mano de la propia Inés. Nutrirse con su visión ya es una experiencia en sí misma y aprender de todo su universo está asegurado.
No hay excusas porque te facilitan todo lo básico. La mejor manera de cumplir objetivos es siendo realistas, y estrenarse con algo nuevo teniendo que hacer acopio de todo un arsenal de gadgets es una clara barrera de entrada. Aquí, más fácil imposible. Lo de que no tienes tiempo tampoco sirve, porque en menos de tres horas finaliza la sesión. Y si te quedas con ganas de más, puedes explorar el resto de sus talleres y atreverte con otros más avanzados si finalmente este universo te atrapa.


Puede que aquí empiece una obsesión
Salir del taller con una pieza hecha por ti cambia la relación con el objeto y con el tiempo que le has dedicado. No es solo aprender a bordar, es crear algo bonito, imperfecto y personal. Es ideal para quienes buscan nuevos propósitos alcanzables, para quienes necesitan un espacio creativo en su rutina o para quienes quieren empezar el año probando algo distinto. Taller de Sastre es una muy buena manera de inaugurar 2026, un plan perfecto para seguir la línea de nuevos propósitos en clave creativa y empezar el año iniciándote en una nueva habilidad que, quién sabe, puede convertirse en una nueva pasión.