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Es muy probable que no haya nada más enigmático, misterioso, mágico e irresistible que un parque de atracciones abandonado. Un escenario entre lo terrorífico y lo sublime, que tanto fotógrafos como cineastas buscan constantemente. Si a esto le añadimos un dato más, como por ejemplo que el parque en cuestión es obra de la gigante fábrica de sueños de Disney, la fantasía como que pone más los pelos de punta si cabe. El fotógrafo norteamericano Seph Lawless tuvo la gran suerte de conseguir el preciado acceso a River Country, el primer parque acuático de Disney World, que operaba en la zona de Orlando entre 1976 y 2005.

Seph Lawless captura esta neo-jungla decandente formada gracias una década de abandono

Un acceso a un paraíso abandonado que, curiosamente, el olvido ha convertido en un increíble mundo selvático, muchísimo más bello e impresionante que cuando estaba en activo. La serie de fotos de Seph Lawless captura esta neo-jungla decandente, formada gracias a una década de abandono de este monumento de ocio símbolo de la sociedad de consumo y de la masificación surgida en el siglo XX. Ahora, todas esas atracciones otrora símbolo de la felicidad fugaz de la factoría Disney, han sido devoradas por la naturaleza con un sentido estético implacable, a través de musgos, vides, enredaderas y todo tipo de plantas y flores silvestres. Como si de un pantano gigante estuviéramos hablando. Welcome to River Country!

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