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  • By Claudia González

Servilletas: el archivo de los bares ilustra la historia de un país

Servilletas: el archivo de los bares ilustra la historia de un país

Hay servilletas que nos remiten directamente a la infancia. A los sabores de los bares de toda la vida, a esas tapas que dejaban los dedos brillando de grasa y a ese intento fallido de limpiarlos con un papel que, más que cumplir su función, parecía empeñado en engancharse en todas partes. Su textura áspera, inconfundible, forma parte del ritual: el de la barra, el de la caña, el del aperitivo compartido. Pero no es solo eso. Porque si para algo sirven estas servilletas es para darle al bar ese toque de identidad inconfundible, ese pequeño gesto gráfico que te indica en qué tipo de sitio estás y que, probablemente, aquí se viene a comer bien. Son parte del imaginario cañí y de nuestra memoria colectiva. Y aunque no lo parezca, se puede decir mucho de una servilleta. Pero una imagen vale más que mil palabras, y miles de ellas cuentan una historia que habla un poco de todxs.

Una oda a los iconos de la barra

De eso trata Servilletas, el libro del fotógrafo Felipe Hernández publicado por la editorial independiente Ojos de Buey. A lo largo de más de una década, Hernández ha ido recogiendo y fotografiando servilletas de bares, cafeterías, tabernas, restaurantes y bodegas de toda España, construyendo un archivo gráfico inesperado que convierte un objeto cotidiano y efímero en un registro de nuestra identidad visual. El resultado es un volumen de 608 páginas que reúne 600 servilletas originales, donde cada diseño cuenta algo sobre el lugar del que proviene. Tipografías imposibles, logotipos, dibujos naïf o combinaciones de colores que parecen salidas de otra época no van a faltar.

El libro encaja a la perfección con el espíritu editorial de Ojos de Buey, un proyecto centrado en la fotografía documental y la cultura visual que revisita archivos gráficos y materiales patrios para situarlos en un nuevo contexto editorial. Su interés está en lo que llaman la intrahistoria: esa otra historia hecha de costumbres, relatos aparentemente menores y gestos cotidianos que, sumados, terminan construyendo la identidad colectiva de un país. En este caso, esa intrahistoria pasa por algo tan aparentemente trivial como una servilleta de bar.

Servilletas que regresan al papel

Para quienes ya seguían la cuenta de Instagram @servilletas_, donde Hernández ha ido compartiendo durante años parte de esta colección, el libro supone casi un paso natural: la materialización en papel, inspirado en el papel, de un archivo que llevaba tiempo creciendo en digital. Tenerlo entre las manos es, de alguna manera, cerrar el círculo. Porque al final estas servilletas, tan efímeras, terminan convertidas en algo mucho más duradero: un pequeño atlas visual de los bares de España y de esa cultura de barra que, para bien o para mal, forma parte de lo que somos.