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  • By Albert Comelles

Vans vuelve a sus icónicas Slip-On y Old Skool 36 (y las tunea como tú lo harías)

Vans vuelve a sus icónicas Slip-On y Old Skool 36 (y las tunea como tú lo harías)

Las Old Skool y las Slip-On de Vans nunca han desaparecido. Son de esas piezas que siempre han estado ahí, desde finales de los 70, cuando nacieron como Style 36 en 1977 y poco después las Slip-On, y que han ido entrando y saliendo de los looks según el momento. Ahora vuelven a estar claramente de moda otra vez. Las estamos viendo en la calle, en nuestro feed, y hay algo que hace que apetezca rescatarlas con más intención. Y justo en ese mismo momento, otra cosa que también ha vuelto con fuerza son las tachuelas. Llevamos meses viéndolas en bolsos, en sandalias, en ropa. No es nuevo, pero sí vuelve a estar muy presente. Y ahí es donde Vans hace algo bastante evidente y, a la vez, muy acertado: juntar dos clásicos que están volviendo a convivir en el mismo momento.

Una reinvención muy actual

Lo interesante es cómo lo hace. Porque estas nuevas versiones no se sienten como un rediseño, sino que recuperan un espíritu muy old school. El de coger tus Vans de siempre y tunearlas un poco. Añadirles algo. Darles otra vida. Aquí aparece ese gesto a través de aplicaciones de tachuelas metálicas y detalles perlados sobre la lona clásica, en modelos como las Old Skool 36 y las Classic Slip-On. El resultado es muy claro: parecen custom, pero están perfectamente resueltas. Siguen siendo las de siempre, en colores neutros como negro o blanco roto, pero con ese punto que las desplaza ligeramente hacia otro lugar y las eleva.

Lo justo para que funcionen diferente

La silueta no cambia, y eso es clave. La banda lateral, la forma, la construcción vulcanizada, todo sigue intacto. Lo que cambia es el contexto. Porque ahora mismo ese tipo de detalle funciona. Las tachuelas ya están en circulación otra vez, y este modelo de Vans también. Es ese tipo de combinación que no sabías que necesitabas, pero que cuando la ves tiene todo el sentido. Lo clásico por partida doble. Y sí, llegan en el momento perfecto. Porque ahora que empieza a hacer mejor tiempo, que los looks se aligeran y que vuelven las ganas de recuperar ciertas piezas, este tipo de zapatilla tiene todas las papeletas de ser un imprescindible de la temporada. Las Vans de siempre, pero con un giro que las vuelve a poner en el centro. Ni nostalgia ni tendencia en exceso, sino un punto medio que funciona increíble.