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Aleteo, el mar está muy de moda

Aleteo, el mar está muy de moda

Si alguien pensaba que la carne, en todas sus versiones, era la verdadera protagonista de cualquiera de las nuevas aperturas en la capital, nada más lejos de la realidad. Está visto que la carne sigue sin perder su ritmo, pero el pescado (y demás compañeros del mar) le sigue a la zaga porque aquí los monopolios no están bien vistos. ¿Te vienes a Aleteo?

Y es que se podría decir que el team carne y el team pescado van a la par en estos momentos. Un triunfo que se celebra con alegría en el cuarto restaurante del grupo Rocacho en la capi, un verdadero paraíso para lxs amantes del buen marisco (vivo) y del mejor pescado (fresco).

Así, las famosas brasas de Rocacho se ponen, esta vez, al servicio del producto poveniente del mar para homenajear el trabajo de miles de pescadores que con su esfuerzo y tesón se afanan por traer a nuestra a mesa la verdadera excelencia.

Sus más de 200 referencias en bodega hacen que la experiencia y el perfecto maridaje estén asegurados

Un Aleteo de cocina ininterrumpida y potente sabor donde se dan cita tanto materias primas del norte como del sur para conformar una carta a la que no se le puede sacar ni un solo pero y sí un delicioso suma y sigue. Una puesta en escena sobresaliente que nos alegra el día, mientras su equipo se encarga de no descuidar ni un solo detalle tanto en sala como en cocina, donde bulle la magia.

¿Qué se pide? Pues mojama de atún rojo de almadraba, ceviche de corvina dalga del Mediterráneo, anchoa del Cantábrico con mantequilla fileteada de leche de vaca cruda sobre pan crujiente, ensaladilla de cigala y langostino, torrija de foie con guiso de colmenillas y trufa, vieira a la brasa con holandesa, nécora gallega a la sal marina, carpaccio de carabinero y gamba roja con helado de wasabi, cigala de Marín brasa o cocida, besugo o rodaballo a la brasa, boquerón plateado a la andaluza, caldoso de langosta viva o unos dados de solomillo salteados al ajillo, si no quieres prescindir de la carne. La sobremesa nos pide un rico coctelito con vistas al mar.