Si estás algo saturado del mapa gastronómico habitual de la ciudad o crees que fichar buenos descubrimientos gastronómicos implica ir de aquí para allá es porque todavía no conoces Sarau. Aunque ha dado mucho que hablar, este restaurante lleva abierto hace apenas un par de meses por David García y Pol Velázquez, dos barceloneses apasionados de la cocina. En el número 11 de la calle Tavern, en pleno Sant Gervasi, este proyecto nace con un concepto totalmente inédito.
Sarau pretende ser uno de esos lugares que pretenden hacerte sentir como en casa y no solo por un ambiente acogedor. Esta voluntad es la propia premisa del restaurante; aquí el anfitrión eres tú y recibes a un invitado de excepción. Y no hablamos de tu acompañante de cena, sino del propio chef. Como en las buenas familias, aquí se cena todos juntos. La cita es a las 21:00 h, de miércoles a domingo, cuando doce afortunados se acomodan en los taburetes repartidos alrededor de la barra donde ocurre la magia.
Doce comensales, cena en la barra y un chef como invitado
Sarau tiene poco de restaurante al uso: no hay carta fija, no hay un chef como tal y solo abre unas pocas noches a la semana. En su lugar, el espacio propone un menú degustación autobiográfico y efímero que cambia cada mes y que sirve para conocer al cocinero a través de sus pases. El alma y sostén de la casa es Alberto Rodrigo, el chef que estrenó el proyecto y que actúa como hilo conductor de todo lo que ocurre tras la barra.
Alberto comparte espacio con los chefs invitados, dialogando con su cocina y dando forma a la identidad de Sarau. Por sus fogones ya han desfilado nombres de la talla de Blancooks o Ariel Mcqueen. La idea de ver a un cocinero preparar tu cena en directo es siempre un espectáculo que cada vez es más habitual, pero que la propuesta cambie por completo antes de que te dé tiempo a repetir es lo que lo cambia todo.


Viajar a la Puglia sin salir de Barcelona: el menú de Rocco Guidone
Y es que cada cena es un escenario irrepetible, y el show de este mes arrancó justo ayer de la mano de Rocco Guidone. Nacido en Spinazzola, un pequeño pueblo de la región de Puglia, Rocco ha ido construyendo su identidad gastronómica entre el sur y el norte de Italia antes de dar el salto a España, donde se ha curtido en algunas de las cocinas más exigentes de Valencia. Ahora llega a Sarau con su propuesta más personal a través de un menú degustación de alta cocina que une sus raíces italianas con toda la experiencia técnica adquirida a lo largo de los años. Aunque una cena aquí es especial por definición, creemos que ahora este planazo lo es más que nunca. Darse este homenaje es la excusa perfecta para viajar al sur de Italia sin salir de Barcelona en pleno verano.
¿Y el mes que viene? Será otra historia con páginas por escribir que aún no conocemos, claro. Para enterarte antes que nadie de quién tomará el relevo, tienes que seguir de cerca su perfil de Instagram. Porque cuando se trata de Sarau, verdaderamente vale la pena no perderse nada.