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  • By Carla González

Tres aperturas gastro que vale la pena fichar este otoño

Tres aperturas gastro que vale la pena fichar este otoño

Nueva estación, nuevos bares y nuevas excusas para salir a comer. Si ya te sabes de memoria la carta de tus restaurantes de siempre, ha llegado el momento de ampliar horizontes. Hemos fichado tres aperturas recientes en Barcelona que merecen una visita este otoño, tanto si buscas una comida tranquila como si quieres alargarla entre cócteles, vinos y buena compañía. Porque descubrir un sitio nuevo siempre es un buen plan. Y si además se come bien, mejor que mejor. Imagen destacada de Bar Gross.

BAR GROS: del barrio al centro y para dentro

En una ciudad llena de propuestas gastronómicas llegadas de todas partes, BAR GROS apuesta por algo mucho más cercano: la cocina de siempre, esa que sabe a casa y a la que sabes que vas a querer volver. Situado en C/ Provença, 202, el nuevo proyecto de Jordi Millán y Sara Martín es ya su cuarto restaurante de barrio, como ellos mismos lo definen. La idea es sencilla: comer bien, con producto de proximidad y sin que la cuenta se convierta en un drama.

Aquí conviven recetas que podrían haber salido directamente del recetario de nuestras abuelas, como unos buenos canelones, con propuestas que se salen un poco de la norma, como sus tacos de bacalao al pil pil. Y un detalle importante: las raciones son generosas. De esas que te hacen recordar la clásica comida familiar en la que tu tía insiste en que “un poquito más” no puede hacerte daño. Un sitio para comer como en casa, pero sin tener que cocinar.

OSTERIA CONDAL: un toque mediterráneo y mucho por compartir

Si buscas algo un poco más sofisticado, pero sin caer en propuestas demasiado serias, OSTERIA CONDAL debería estar en tu radar. Situada en Avinguda del Paral·lel, 164, esta ostería contemporánea mediterránea apuesta por una cocina fresca, cuidada y pensada para disfrutar sin prisas.

La carta mantiene ese equilibrio entre producto, creatividad y raciones generosas, así que venir con hambre es prácticamente obligatorio. Y si mirar la carta te genera más dudas que certezas, puedes dejarte llevar por sus dos opciones de menú: Frenesia y Paral·lel, este último pensado especialmente para compartir.

Y porque una buena comida no termina en el último plato, la propuesta se completa con una selección de cócteles que pide alargar la sobremesa. Aquí el plan está bastante claro: buena comida, algo de beber y alguien con quien hablar durante horas.

PIZZABAR: porque una pizza nunca es solo una pizza

Hay platos que no necesitan presentación y la pizza es, probablemente, uno de ellos. Le gusta a prácticamente todo el mundo y admite infinitas combinaciones. Pero PIZZABAR quiere demostrar que puede ser mucho más que eso.

Nacido en el Empordà y situado ahora en C/ París, 205, este pequeño bar combina sus pizzas finas y crujientes con tapas de autor y una selección de vinos de proximidad que merece la pena descubrir. El resultado es una propuesta que juega entre lo sofisticado y lo accesible, perfecta tanto para una cena improvisada como para compartir varias cosas alrededor de la mesa. Porque sí, hemos venido por la pizza, pero probablemente acabemos quedándonos por todo lo demás.