Celebrar es bien y si se hace en uno de esos sitios cuya antigüedad es equiparable a cualquier distinción sobre la chaquetilla de esos chefs a los que admiramos, ya el plan torna en algo verdaderamente apetecible. Hoy toca El Buda Feliz 1974 y todo tiene una explicación.
Y es que aunque para ir al restaurante chino más antiguo y mítico de Madrid (como en su nombre indica abrió en 1974) parece que nos sobran las explicaciones, la excusa es que un año más vuelve el Festival del Dim Sum (ya va por la cuarta edición) hasta el 26 de julio.
Una excusa imbatible que nos hace volver a casa en verano (y lo que haga falta) porque no se nos ocurre un mejor sitio donde pasar esta ola de calor que nos tiene achicharraitos. Un planazo impulsado por el amor a la cocina china, más especialmente la del Cantón, que entre cervezas Tsingtao y el buen hacer de un equipo gastronómico lleno de sonrisas y buenos gestos, nos lleva a sumarnos a ese ejército de fieles que ven en El Buda Feliz 1974 el place to be más veraniego.

Con un menú especial en el que ni se olvidan del mítico pollo al limón hecho en casa ni de esos rollitos negros especiales con cerdo, El Buda Feliz 1974 se une a otros chinos para celebrar el IV Festival de Dim Sum
Porque si el festival puede ser la voz de alerta, su terraza o delicioso salón el añadido a una experiencia que sabes cuándo acaba, pero no cuando termina.
Un comedor que, inspirado en esa Shangri-La que tenemos en la memoria (gracias a un Hollywood que nunca ha escatimado en gastos) y tras el que descubrimos a Sandra y Raquel (del Estudio Lavela), renace día tras día porque lo suyo es mirar hacia atrás solo para recordar que el secreto de su éxito se ha ido logrando en cada jornada.
Así, El Buda Feliz 1974 saca pecho por ser uno de los chinos donde el casi el 90% de sus platos son los auténticos que en las distintas regiones chinas comen a diario, desde los mercadillos más callejeros a las mesas más domésticas.

Platos como sus berenjenas marinadas con huevo de pato milenario y almendras, gambas con sésamo y rodajas de melón, rollitos con churros chinos y lomo de cerdo con cebollino, pollo picantón de Sichuán cocinado a baja temperatura, sus deliciosas gyozas, shao mai, dumplings o xialongbao, sus zamburiñas con ajo y fideos transparentes, los tallarines con panceta ibérica o el pato laqueado con crema de naranja y pimienta de Sichuan o unos langostinos crujientes con salsa a base de licores chinos, que te mueres, solo sirven para refrendar años de mimo y dedicación, la mejor carta de presentación para que te unas a este festi para cotillear qué hay de nuevo o qué ofrece su menú para la ocasión. ¿Otra ronda de Tsingtao?
Nota: Tripea, Bichopalo, Dim Sum Market, El Bund, Hi Dami, Tasty Bowl, Zhen, Cocina Lú o Le Chinois también se unen a este festival.