Si hay algo que tiene la cocina española más tradicional es que sigue perdurando gracias a la labor de profesionales de la gastronomía como Néstor López y Carlos Monge, cuya pasión por el producto es directamente proporcional a su interés porque todo resulte memorable. ¿Conoces Fisgón?
Porque si aún no has estado por allí, no sé a qué estás esperando. Y es que en Fisgón no solo disponen de un rico muestrario de lo que nuestra cocina más típica y de siempre puede ofrecer, sino esas historias que hay detrás de cada receta, de cada técnica, de cada emplatado que ellos, con mucho mimo, saben contar al comensal.
Los chefs Néstor López y Calos Monge se encargan de dar en el clavo con una cocina que jamás se olvida
Innovación y excelencia en una puesta en escena que. en el puchero, no se deja el apego y atención por los métodos más antiguos que siguen resultando de lo más apetecibles. Sabores de lo más auténticos que tanto López como Monge saben preservar y llevar a la enésima potencia, mientras sus ingredientes frescos y locales saben cómo emocionar.
Platos que van desde la ensaladilla abrandada de gamba blanca de Huelva a los huevos gilderos, pasando por unos mejillones tigre de toda la vida, una empanadilla de callos de la abuela, un bollito preñado de morcilla patatera, unas croquetas a la castellana o unas migas al pastor, que están para volver. ¿Seguimos? No te olvides de pedirte su caldero gallego de pulpo y merluza, las alubias del ganxet con cigalitas y perdices estofadas, la lubina tintán y humo sedoso o el arroz extremeño de pastoreo y cebollas “claveteás”. Merecido aplauso, chefs.