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Ariana Díaz Celma

Si a la antigua calle Nou de la Rambla -que respondía al grito de Comte de l’Asalto hasta el año 1977- le sumamos una ‘s’ para dar émfasis y una colección inaudita de vinos y platillos, tenemos el Assalto, un nuevo Bar a Vins, que se presenta como el primo hermano del vecino My Fucking Restaurant. Ambos comparten chef y alma máter, Matteo Bertozzi, que para esta nueva aventura apuesta por más carnes y pescados, un plus a las siempre favoritas verduras de temporada. F: Todas las imágenes cortesía de Assalto Bar a Vins.

Matteo Bertozzi es también el chef del elogiadísimo vecino My Fucking Restaurant

Una colección de hasta 150 vinos es el perfecto maridaje a una carta que apuesta por una cocina que, aunque con base en sabores made in Spain, cuenta con un twist sorprendente en cada uno de sus platos, que añaden sin pudor ingredientes internacionales para convertir cada receta en única. Es así como el chef de Rimini convierte plaos sencillos como el pan -de Pà de Kilo- con tomate en un plato que tiene peso propio -la salsa hecha a partir de tres variedades se sirve a parte-, el vino en una experiencia singular gracias a una bodega maravillosa y cualquier visita al Assalto Bar a Vins en una oda a la filosofía ‘zero waste’ para levitar de gusto y placer.

Desde que llegara a Barcelona hace 25 años, el Raval ha sido como un lienzo en blanco para Bertozzi, un lugar donde expresarse a través del arte en todas sus variedades, entre las que está la cocina. Por poner un ejemplo, una simple ostra -el entrante perfecto- aquí se sirve frita con mayonesa de boniato y salsa de salicornia. El chef también revisita versiones de platos tradicionales como el pulpo a feira, que viene con ñoquis en lugar de cachelos como se puede ver sobre estas líneas; y algo tan sencillo como una ensalada al estilo granadino, con naranja e hinojo, y que incluye también lubina, se convierte sin lugar a dudas en uno de los platos estrella del Assalto.

El Raval siempre ha sido un lienzo en blanco para Bertozzi, un barrio destinado a la creación barcelonesa

El gusto por el detalle y la proximidad se palpan con platos como el steak tartar -con carne de The Butcher Society- con pan de gamba, pilpil de ostras, raifort y berro; o la berenjena –directa del Parc Agrari del Baix Llobregat- con salsa de cacahuete y kimchi casero. La idea de Bertozzi es desencorsetar la cocina con recetas inteligentes y pasarlo bien no solo en la cocina sino también en la mesa, consiguiendo que cada copa de vino o platillo se conviertan en pura diversión.

Mención especial merece la bodega de Assalto Bar a Vins, un mundo con más de 150 referencias que, si bien no son todas naturales, sí llevan el sello de mínima intervención. Vinos naturales, ecológicos y biodinámicos que auguran repetidas visitas al nuevo templo de los caldos en la Ciudad Condal.

Precisamente con el apartado líquido de la carta se relaciona directamente su filosofía ‘zero waste’. En Assalto Bar a Vins cuentan con un vermut propio elaborado con el agua de berberechos, un acto que es fiel reflejo de la voluntad de aprovechar todo lo que está al alcance de Matteo. Además, el restaurante crea compost con las sobras diarias.

Una visita a Assalto Bar a Vins te costará a partir de 40€, dependiendo siempre del hambre y sed con la que uno se siente bien en su barra o sus acogedoras mesas situadas en la parte interior del lugar.

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