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Ariana Díaz Celma

La Torre AGBAR forma parte del skyline de Barcelona, pero hasta hace poco no hemos sido capaces de ver el reverso de uno de las siluetas más representativas de la ciudad. El responsable de ello es el Mirador Torre Glòries, que permite una mirada de pájaro 360º de la urbe con un plus arty, y que empieza por las tripas de la misma. F: Cortesía de Mirador Torre Glòries

La visita al Mirador Torre Glòries empieza en el subsuelo de la ciudad con la exposición Hipermirador

Aunque tenga algo de paradoja, la visita al Mirador Torre Glòries empieza en el subsuelo de la ciudad. Es allí, en la planta -1 del enorme dildo que se dibuja a diario en el horizonte de Barcelona, donde se encuentra Hipermirador, una exposición que muta a diario dedicada al big data de Barcelona, y que nos permite conocer la misma desde una perspectiva distinta.

Es en este sótano donde se sitúan, por ejemplo, las 132 figuras de papel que Joan Sallas y Xiaoxian Huang han creado representando la biodiversidad de especies que habitan la Ciudad Condal; así como una espectacular proyección bajo el título de Atmósferas que captura el termómetro de la ciudad en directo a partir del uso de datos en tiempo real; la hipnótica instalación Ritmos; o Sirena, que no es más que la música de Hipermirador, concebida como una instalación adicional de data art, creada por dos nombres favoritos de la música patria: Maria Arnal y John Talabot.

Se trata de una intervención artística concebida para todo el espacio, a través de una pieza de música que se construye en respuesta al latido y la respiración diaria de Barcelona. Como en el caso de Atmósferas y de Ritmos, pues, se alimenta del big data de Barcelona y cambia con cada visita y a lo largo del día, es decir, muta en función de la velocidad del viento, de si hay lluvia o sol, o de la temperatura del mar, por ejemplo.

Cloud Cities es la escultura que Tomás Saraceno ha construido en la cúpula del Mirador Torre Glòries

Una vez mimetizados con el pulso de la ciudad, conociéndola un poco mejor y formando un poco más parte de ella mientras se toma conciencia medioambiental de cómo cuidarla mejor, es hora de viajar a la cúpula. A un solo clic de ascensor se encuentra Cloud Cities, la escultura que Tomás Saraceno ha construido en la cúpula, donde palpita el Mirador Torre Glòries. Se trata además de una obra para interactuar con ella, ya que los visitantes caminan por los espacios de la nube suspendidos como una tela de araña, donde el artista nos propone pasear mientras se disfruta de las vistas 360º de la ciudad.

© Mirador Torre Glòries

Como todo en este viaje, la escultura también invita a sus visitantes a la reflexión y el diálogo interior y exterior sin prisa, ya que la ruta propone espacios donde sentarse e incluso leer las novelas y relatos que Saraceno propone. Todo ello, mientras se goza de una Barcelona nunca vista.

La visita estándar al Mirador Torre Glòries cuesta 15€, con audioguía incluida. No obstante, para incluir la entrada en Cloud Cities se deberán pagar 25€. La experiencia no tiene precio.

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