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Bru Romero

No hay nada mejor que valorar y tener un cariño monumental por el producto que se sirve en mesa, para que un restaurante reciba el aplauso de un agradecido comensal. Cuando, además, se percibe un impecable buen hacer en sala, alejado de la falsa sofisticación de algunos locales más de moda, la experiencia gastronómica está más que asegurada. Por eso, seguimos volviendo (las veces que sea necesario) a Clos Madrid. ¿No lo conoces aún? Estás tardando. F: Todas las imágenes cortesía de Clos Madrid © Clos Madrid.

Marcos Granda se vale del término francés que hace referencia a una explotación vinícola, de gran calidad, cercada por un muro para rendir homenaje al vino en todas sus denominaciones

Situado en Chamberí, a un tiro de piedra del Bernabéu, se encuentra el restaurante de Marcos Granda, un sumiller reconvertido en restaurador al que conocimos como propietario del Skina de Marbella, y que nos sigue alegrando el día con Clos Madrid, la bodega-restaurante de Madrid.

Un local donde el homenaje de Granda a su pasión (el vino) queda más que patente, pues la misma disciplina que se exige para la elaboración de un vino es la que permite a Clos Madrid brillar sin miedo a la competencia. Una absoluta celebración de la vida y sus placeres, a la que Granda añade su granito de arena con este restaurante contemporáneo y sin filtros mal puestos donde bodega y cocina van a la par, y sin perder la efectividad en boca.

Sabores tradicionales y gran producto nacional dosificados por el buen arte de Granda, que se encarga de mezclar lo terrenal y lo divino como idóneo maestro de ceremonias. Todo un anfitrión que sabe hacernos valorar a esos pequeños productores de cuyas tierras y mares depende la excelencia sobre el mantel, y que en Clos Madrid siempre se logra.

Un Clos Madrid donde a través de tres propuestas (a la carta, degustación o sus clósicos) se resume todo lo bueno que esta cocina con estrella Michelin nos brinda, y que a través de platos como su tartar de atún con su escabeche, la endivia con alcachofas ahumadas y leche de laurel, las gambas con sopa de curry, el huevo con setas de temporada y puré de apio bola, la lubina con coliflores y algas marinas o el pichón con calabaza y cebolleta Grelot asada dan cuenta fehaciente que lo que decimos es verdad y que solo hace falta saber paladear, para terminar convenciéndote. Para los más dulceros, solo decir que la milhojas de chocolate y almendras está tremenda. El que avisa no es traidor, es avisador.

Detalles




  • Dirección: Calle de Raimundo Fernández Villaverde, 28
  • Horario: L-S: 13,30h a 15,30h y 20,30h a 22,00h
  • Teléfono: 910 64 88 05
  • Tipo: Restaurante
  • Web: https://www.restauranteclosmadrid.es/