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Ariana Díaz Celma

Algo tan común en Australia como saber el número de calorías exactas, así como de proteínas, grasas y carbohidratos que tiene cada plato que comemos empieza a ser un hábito natural en esta latitud gracias a restaurantes como Fit Kitchen. Acaba de abrir en Consell de Cent para hacer la vida más fácil a aquellos que quieren tener una dieta equilibrada pero no tienen tiempo para dedicar a los números aplicados a los alimentos. Además, no solo calculan todo tipo de cantidades sino que, si lo deseas, también elaboran dietas a medida para los que no tienen tiempo de cocinar, una opción que originariamente surgió para que los body builders pudieran planificar el menú de toda su semana. Es decir, tú, ¡exacto!

Es gracias a espacios como Fit Kitchen que cada vez resulta más fácil llevar una dieta sana y equilibrada, así como cuidar aquello que comemos. Eso sí, sin renunciar al sabor ni a todo tipo de ‘guilty pleasures’, ya sea una hamburguesa o unos pancakes. El secreto está en hacerlo todo en la just a medida. ¿Quieres perder peso? ¿Ganar musculatura? Solo tienes que comentar con el personal qué es lo que buscas y en Fit Kitchen te ayudarán a conseguir el objetivo. No en vano, cada plato cuenta no solo con su receta original, sino también con una versión baja en carbohidratos, con base de coliflor o pasta de arroz integral o de quinoa.

¿Quieres perder peso? ¿Ganar musculatura? En Fit Kitchen te ayudarán a conseguir el objetivo

Como podrás imaginar, la carta la ha diseñado una nutricionista y cuenta con todo tipo de opciones: vegetarianas, gluten freesugar free o low carb. Entre los platos, que en su mayoría son ensaladas o bowls, encontramos entrantes como los sabrosos boniato wedges servidos con mayonesa de chipotle; el increíble mezze platter, un entrante muy completo a base de tzatziki, hummus de remolacha, aceituna kalamata, queso feta tabboule de quinoa, falafel, zatar y pan de pita integral; o la ensalada thai de mango.

Llegados a este punto, es muy recomendable seguir con el mexi bowl, una ternera con chile al estilo tex mex con frijoles, pico de gallo, tzaziki, crema de aguacate, mayonesa de chipotle, hojas de cilantro fresco, servido sobre una cama de arroz negro. Otro de los bowls estrella del lugar es el de tataki de atún con mayonesa de wassabi, salsa de soja de lima, salsa de aguacate, edamame, alga nori, sésamo, una selección de verduras sobre una base de quinoa. Entre los postres, todos hechos con azúcares no refinados, encontramos delicias como un particular brownie que apetece aunque hayas optado por la más calórica de las opciones. Todo ello acompañado de uno de sus zumos detox, batidos o kombuchas.

No está de más saber que su cocina funciona en modo non stop y que cada mediodía cuenta con dos opciones de menú, una por 12€ y otra por 15€.