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Ariana Díaz Celma

Hay rooftops y rooftops. Y entre los que tienen ese ‘je ne sais quoi’ que nos hace volver una y otra vez, está sin duda el del Sir Victor, un hotel vecino que visitamos a menudo. No sabemos si será el hecho de que el espacio en sí es una oda a Victor Català, que su brasería Mr Porter nos sacia el apetito con frecuencia o los tours que hemos hecho a algunos de sus huéspedes para conocer las mejores tiendas de vinilo de Barcelona vía Sir Explore; pero lo cierto es que este hotel a menudo funciona como extensión de nuestro propio hogar. F: Imágenes cortesía de Sir Victor.

No obstante, no ha sido hasta este invierno que nos hemos decidido a hacer incursiones a su rooftop off season. Sus privilegiadas vistas a Casa Milà, el vino caliente que ahí se sirve y los deliciosos bocados para hacer un tentempié son algunos de los motivos de nuestras visitas recurrentes a las alturas del Sir Victor.

Además de vino caliente, en este rooftop se sirven limonadas caseras y kombuchas -ojo con la de remolacha y naranja-, para acompañar con platos para picar de su propia despensa, como la siempre apetecible mojama o un magnífico jamón de bellota. Si el hambre aprieta, la carta cuenta con platos más contundentes, como la brandada de bacalao al horno, la crema de queso feta, la pita de pollo crujiente o el shakshuka. Platos sencillos y reconfortantes que nos recuerdan que también se puede comer bien con vistas, que además puedes coronar con dulces como la crema catalana de haba tonka.

Además, el espacio cuenta con una carta de cócteles, de inspiración mediterránea y elaborada con ingredientes frescos de origen local, con combinaciones como la que muestra el Guilty Pleasure.

Picar algo en el rooftop del Sir Vitor cuesta a partir de 25€, aunque lo mejor es gratis: ¡sus vistas!

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